En 2003 la Asamblea General de la Asociación Médica Mundial (AMM), designó el 18 de septiembre el Día Mundial de la Ética Médica en conmemoración a la creación de la organización en 1947.

La ética médica se basa en los principios enunciados por Hipócrates en la Grecia antigua. El primer principio de la Ética Médica es “primum non nocere”, es decir, en primer lugar no hacer daño. El médico, antes de intervenir, debe justificar la pertinencia de su intervención para no hacer daño. Luego de salvado este principio, puede intervenir para hacer el bien. 

Además la AMM lucha por la autonomía y la independencia médica, puesto a que hoy son amenazadas debido a la cada vez mayor mercantilización de la Medicina.

“En cada acto médico debe estar presente el respeto por el paciente y los conceptos éticos y morales; entonces la ciencia y la conciencia estarán siempre del mismo lado, del lado de la humanidad.” – René Gerónimo Favaloro.